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sábado, 11 de agosto de 2012

Aún nos queda algo... Esperanza (Vladimir Valladares)

Me encuentro sumergido entre unas de las más bellas páginas de la "Apocalíptica" pura. No de esa amarillista y escapista que pretende hablar del fin del mundo a base de la infundación del miedo y la proliferación del terror y el pánico. Sino de aquella más semejante a la experiencia de la primitiva iglesia cristiana, que en medio de la tribulación causada por la persecución, llevaban en sus corazones la convicción férrea de una "tierra y cielos nuevos" en la cual Dios reinaría por fin, provocando un nuevo orden de las cosas, un mundo con una nueva dinámica de equilibrio expresada con la hermosa frase epitáfica del "león que pastará junto a la oveja, y el infante que jugará con la serpiente."
Me refiero a la llamada "Teología de la Esperanza" y a uno de sus mejores Profetas, Jürgen Moltmann. El texto en cuestión - "La justicia crea futuro"- publicado finalizando la década de los ochenta comienza haciéndonos una pregunta fundamental: "¿Tiene futuro la sociedad moderna?" Nuestro autor es claro que por "moderna" comprende a la Ilustrada Europa y en concreto la problemática política, social, cultural, ecológica y nuclear de esas latidudes, mas no es ajeno a la realidad como totalidad ni como sistema orgánico e interdependiente, manifestando entonces que se ha contenido en hablar mucho de la situación del Tercer Mundo debido a que en "tales cuestiones los que tienen la palabra son los teólogos de aquellas regiones." Razón por la cual es prudente al momento de referirse a la producción propia de América Latina y a la Teología Negra, pero no duda en colocar en igual disposición a estas expresiones de la fe con la "Teología Política" europea nacida después del lametable acontencimeinto de Auschwithz y su rezago existencial del "¿Dónde estaba Dios?"
"En verdad Creador, creación y criatura han sido refutados por Auschwithz", decía el dramaturgo Rolf Hochhunth en su drama "El Representante". "Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?" Gritaba Jesús desde la cruz. ¿Qué habrán gritado los primeros mártires cristianos mientras eran quemados en la arena del circo romano? ¿Qué plagaria habrá salido de los corazones de las víctimas en Hiroshima? ¿Qué oraciones rezarán los miles de desempleados, pobres, marginados y explotados que van lentamente muriendo gracias a la violenta vida causada por sistemas totalitarios?
¿Tiene futuro este mundo? Max Horkheimer se atrevió a escribir: "Teología es... la expresión del anhelo de que el asesino no pueda triunfar sobre la víctima inocente." Teología no es meramente un discurso, mucho menos la expocisión erudita de ideas abstractas y sin sentido para las grandes mayorías, que nunca leerán los textos de doctores y teólogos. Teología es el ahnelo, la convicción de que el asesino no triunfará. Teología es esperanza. Pero no una esperanza pasiva, porque si es conformista no es esperanza. Teología es hacer historia junto a las víctimas, cargando sus cruces, quizás muriendo con ellas. Los teológos entonces deberían ser los nuevos Cirineos con el Jesús a cuestas. Por eso el apocalipsis es teología y aquellos "santos vestidos de blanco y lavados con la sangre del cordero" verdaderos teólogos.
Gustavo Gutiérrez - padre de la Teología de la Liberación- decía que la teología es la palabra segunda que sigue luego de escuchar la voces del pobre en su praxis liberadora. Esto nos hizo descubrir que la "realidad se nos impone" , que "la gloria de Dios es que el hombre viva." Pero, ahora podemos decir, que teología no solo es una palabra sino sobre todo y después de todo La Acción que acompaña esa praxis, brindado esperanza en medio de este valle de lágrimas.
¿Tiene futuro este mundo? Lo desconozco, pero sí sé que todavía tiene esperanza.
Termino estas meditaciones con una oración que nace del interrumpir mi lectura. Del pensar, con la honradez necesaria, en seguir diciéndole Sí a Dios. Preguntándole ¿dónde he de encontrarlo? Susurrando como Juan de la Cruz "¿Adónde te escondiste, Amado, y me dejaste con gemido?

Dios ha muerto,
sí, ha muerto clavado en la cruz del Calvario,
ha muerto en el indio del nuevo continente,
en Hiroshima, en Auschwithz, y el Mozote.

Ha muerto en la India junto a Gandhi,
en la España de Miguel Hernández,
en el Norte junto a Luther King,
y en el disparo que mató a Romero.

No ha muerto, lo han asesinado,
Lo mató Pilatos en el pretorio,
el europeo en la conquista,
el alemán nazi y los militares en El Salvador.

Lo mató el poder del Imperio,
la razón del Ilustrado,
la fuerza del militar,
lo voraz del Sistema...

Descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos.
Resucitó en la fe de Jesús de Nazaret,
en la fe del indio, del japonés, del judio... de Rufina.

Dios no está muerto, ha resucitado!
ha resucitado en la esperanza del joven,
en la utopía del estudiante,
en la lucha de la mujer,
en la resistencia del pobre.
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jueves, 12 de julio de 2012

“Los Irrenunciables en la Izquierda Salvadoreña” (Frank Castillo)



Pautas para la construcción de un verdadero cambio político en El Salvador.

En este artículo, pretendo enumerar, los que a mi juicio, son los irrenunciables que debe de tener el proyecto político de la izquierda salvadoreña. Para expresar mis ideas, lo haré en tres grandes parte. La primera, será una presentación muy general de lo que a mi juicio, han sido los mayores errores del Gobierno de Izquierda que dirige actualmente El Salvador. En la segunda, enunciaré los que, a mi juicio, son los irrenunciables de la Izquierda Salvadoreña y en la tercera, plantearé el talante ético que debe tener un Izquierdista.

1. Los errores de la Izquierda Gobernante en El Salvador.

Después de la firma de los Acuerdos de Paz tanto la guerrilla del FMLN(1) y el Gobierno de El Salvador aceptaron un cese al fuego y se pacto el fin de una guerra civil, que azotó a El Salvador por más de 12 años, cobrando alrededor de 70 mil víctimas, la mayoría de ellos civiles. Pues bien, con el cese al fuego, la guerrilla del FMLN pasa a consolidar un Partido Político con inspiración de “Izquierda Socialista”, inspiración que les motivará a luchar por alcanzar el poder político del país. Es hasta el año 2009 cuando un candidato a Presidente por parte de este partido, alcanza la victoria: Fueron 17 años de lucha política, de victorias y derrotas, pero de un mismo discurso: “Cambio de Modelo”.
El candidato electo y hoy presidente de la republica, Sr. Mauricio Funes Cartagena, ha sido electo por más del 52% (2) de los votos emitidos en ese año, todo esto como consecuencia de la lucha política del FMLN y la necesidad de un cambio en El Salvador. Por primera vez en la historia política del país, un candidato de Izquierda llega a ser Presidente de un Estado que en sus últimos 20 años fue gobernado por un partido de Derecha Nacionalista, en este caso ARENA.(3)

Había dicho que la inspiración ideológica del FMLN es “Izquierda Socialista” como ideología antagónica de la Derecha Nacionalista. Pues bien, desde el nacimiento de la Guerrilla del FMLN en Octubre de 1980 hasta su consolidación y victoria Presidencial en 2009, la Izquierda de El Salvador se entendía a sí misma como una alternativa a la política Capitalista- Neoliberal que, en sus fundamentos ideológicos, sólo defiende los intereses del mercado y la economía.

Por tanto, lo primero que se esperaba era un cambio de paradigmas y de forma de hacer política en El Salvador. La realidad, después de 3 años de gobierno de izquierda queda, en un “Limbo Político”. (4) Situación política que se fundamenta en la pérdida de “identidad por parte de la Izquierda Salvadoreña”

Con la llegada del primer gobierno de Izquierda en nuestro país, se inicia, en teoría, una nueva forma de gobernar, se habla de proyectos de inclusión, Ciudad Mujer, se regala uniformes y zapatos en las escuelas públicas, los que habían sido olvidados por los gobiernos anteriores hoy, tendrían su lugar. Se crean muchas políticas sociales, se hacen programas, acuerdos, etc. Pero el mal de fondo nunca se atacó. La pobreza que genera el Sistema nunca fue eficazmente trabajada en todo este tiempo, el modelo económico neoliberal nunca fue arbitrado por los gobiernos de ARENA y se esperaba lo contrario del gobierno del FMLN, pero el sistema, que es el generador de pobreza, nunca ha sido criticado, ni cambiado. La banca privada, la empresa privada, en fin, la ANEP (5) y las Trasnacionales, siguen teniendo los mismos beneficios con la “Izquierda en el poder”. La situación política en su dimensión económica, sigue intacta, muchos dicen que la Izquierda perdió su identidad.

Pero ¿Cuáles deberían ser los irrenunciables para la Izquierda Salvadoreña, para no dejar de ser alternativa de cambio? Duda que, a mi juicio, tiene una vital importancia en la coyuntura política que vivimos.

2. Irrenunciables en la Izquierda Salvadoreña.

En este apartado enunciaré los que, a mi juicio, son los Irrenunciables que la Izquierda Salvadoreña debe de asumir y practicar, para no perder su identidad de Izquierda.

a) No apartarse de las Bases del Partido, de los Movimientos Populares, de los Sindicatos: son los medios más efectivos para escuchar y estar con el pueblo.

Uno de los errores más reiterados y escuchados en las zonas populares, es que la “cúpula del FMLN” se ha olvidado y apartado de las bases y del pueblo. Sólo los utilizan como plataforma electoral para llegar al poder político y ya en el cargo político, se olvidan de sus electores. Este error, tan repetido en la mayoría de los municipios del gran San Salvador, y en la mayoría de los departamentos que conforman el país, llegan a ser casi un clamor que ensordece, pero que nunca llega a inquietar a los “Líderes - Dueños” del FMLN. Es más, tengo la experiencia, de primera mano, el ver como a miembros de las bases que exigen y luchan por una renovación de la cúpula del partido, son tildados de orejas, vende patrias, derechistas, etc., situación y acusación que desemboca en la expulsión de los miembros del partido, miembros que muchas veces son militantes más activos, solidarios, fieles, entregados a la causa; liderazgo político que desemboca en ser personas o militantes que tienen una gran influencia en las colonias, iglesias, municipios. Ironía de la vida: a los verdaderos Izquierdistas, se les expulsa.

Si con los militantes o miembros del partido sucede esta experiencia de autoritarismo, ya ni se diga con los que son líderes o miembros de los Movimientos Populares y Sindicatos, que al igual que las bases, solamente piden a la Izquierda Gobernante, que ejerza políticas públicas, que respondan a las verdaderas necesidades del pueblo salvadoreño. En estos dos casos se ve como la cúpula del FMLN, desacredita, desautoriza e ignora el clamor de estos líderes organizados, situación que desemboca en la separación de los movimientos populares y el Gobierno.

b) No entronizar a los fundadores o líderes históricos del partido, hay que democratizar y actualizar los liderazgos; esto evitaría los empoderamientos y cargos vitalicios.

Si en la Izquierda existen cargos y liderazgos vitalicios, se está cayendo en el grave error de pensar que la realidad es estática. No hay duda que los líderes históricos del FMLN, en su tiempo, tuvieron su razón y sentido para ser líderes. Pero, el empetrarlos en los cargos, sólo desemboca en la creación de una élite dentro del partido. La realidad salvadoreña a cambiado en muchos aspectos; las décadas del 70, 80 y 90 son muy distintas a las actuales. Solo por poner un dato fundamental: muchos de los que conforman el padrón electoral son jóvenes de entre 18 a 30 años, jóvenes que nacieron y vivieron en un país en proceso de paz, estos jóvenes hijos de una cultura muy distinta a la de la generación de la guerra, ven en los lideres del FMLN a personas: corruptas, vividores, politiqueros, momias de la antigüedad.

Es vital renovar los liderazgos en la cúpula del FMLN, para evitar los empoderamientos. Los líderes históricos, pueden cumplir el rol de acompañantes o consejeros, para evitar que el objetivo del partido se pierda con el tiempo.

c) No gustar de los beneficios del poder político, la política debe de ser una praxis en beneficio del pueblo.

No hay que ser un miembro cercano a los liderazgos del gobierno y de la cúpula del FMLN para notar que: “el beneficio y los lujos que da el poder político”, ha corrompido y cegado a los hombres que tanto hablaban de cambio. Es irónico ver a los Diputados de la Asamblea Legislativa de la fracción del FMLN, a los Ministros y al mismo Presidente Funes, gustar y aprovechar los beneficios del poder político: carros del año, trajes de lujo, viajes al extranjero, dietas y aparatos electrónicos de útima generación, etc. En fin de Izquierdistas, les quedo la sombra.

No estamos lejos del último intento que hizo la Asamblea legislativa por subir el salario a todos los diputados, en tiempos de crisis económica, de desempleo elevado, de incremento de la canasta básica, de salarios muy bajos; los diputados pretendían subirse su suntuoso salario; situación frustrada por la alta presión y conciencia del pueblo, que se expresó de muchas formas, especialmente en las redes sociales, en Internet.

Se critica esta situación de gustar los beneficios del poder político por parte de los líderes del FMLN, ya que, de los líderes de derecha, de ellos y ellas ¿Qué podemos esperar?, de los que defienden los intereses de la empresa privada y de las trasnacionales. “A un árbol seco, no le podes pedir que enverdezca”.

d) Intervención del Estado en la actividad económica privada, controlar y colocar un techo a las ganancias de las empresas y trasnacionales privadas.

Techo a las ganancias, contraloría estatal, el estado como garantía y como final de la actividad económica, estos enunciados en política económica, aunque suenan utópicos y pasados de moda, tienen una vigencia terrible. La crisis financiera en la que se encuentra la mayoría de las economías del primer mundo y sus derivados (tercer y cuarto mundo), se pudieran haber evitado, si los Estados hubieran tenido un rol más protagónico y menos permisivo de la lógica del mercado. La crisis es un signo de que el Capitalismo puede dejar de ser el horizonte o santo y seña de la actividad económica. Es vital que el gobierno de Izquierda coloque un serio y real techo a las ganancias que tienen tanto las empresas privadas nacionales, como las empresas trasnacionales; esto, aunque suena a socialismo, es viable y urgente. Los ricos o dueños de las empresas privadas no dejarían de ganar más, pero, se podría un límite a ese enriquecimiento. Con esta acción y con la distribución responsable de los recursos económicos, el Estado puede disminuir la escandalosa brecha entre riqueza y pobreza. Si en realidad el capitalismo es el único modelo económico de convivencia humana, pues hay que humanizarlo hasta donde podamos, y los límites de enriquecimiento puede ser un buen principio.

e) No olvidar la “Sangre de los Caídos”, ser fiel a su herencia martirial.

Nadie puede negar que la historia del FMLN, como movimiento guerrillero y como partido político, está marcada por una herencia martirial muy rica. La sangre de los caídos deberían de ser, junto al bienestar del pobre, los irrenunciables fundamentales de la Izquierda Salvadoreña.

La sangre de los caídos son el faro donde la Izquierda Salvadoreña recuerda la razón fundamental de su lucha, el buscar un El Salvador más justo e igualitario para todos, su sangre es signo que el Capitalismo Imperial y su doctrina de “explotación del hombre por el hombre” son la base en la sociedad desigual a la que ellos y ellas (mártires) ofrendaron su más valioso don, “la vida”, por un futuro mejor. Cada vez que se enarbola la bandera de los “compañeros caídos en la lucha” y no se practica una política digna de ese sacrificio, en vez de recordarlos, se les está enterrando. Los caídos son el recordatorio que, para trasformar una realidad y sociedad desigual, hay que dar lo máximo de cada uno. Lastimosamente se ve que muchas veces la cúpula del FMLN, sólo los recuerda para confirmar que están muertos.

f) Y el irrenunciable que da sentido a todos: “Bienestar del pueblo Pobre”.

Las víctimas reales del capitalismo neoliberal son los pobres, son estos los que sufren día a día en nuestro país lo inhumano del modelo. En ellos, no solo es necesaria una política de asistencialismo social, es vital crear las condiciones sociales, económicas y políticas para que el pueblo pobre llegue a ser gestor de su futuro.

¿Dónde se mide la autenticidad de un proyecto político de Izquierda?, pues, en el bienestar que pretenda darle a los pobres. Por eso la tendencia a la igualdad entre los seres humanos, en nuestro caso, Salvadoreños y Salvadoreñas, es uno de los signos reales de una Izquierda auténtica. Si la Izquierda salvadoreña no trata de acercar la brecha entre ricos y pobres, será infiel a su razón de ser. La izquierda en El Salvador no puede conformarse con la igualdad en derechos jurídicos para todos los salvadoreños, debe de crear mecanismos o políticas económicas encaminadas a igualar la desigualdad económica.

Es evidente que, con una opción política clara por el pobre, el Estado llevará a crear condiciones y ministerios públicos (salud, educación, ambiente, agricultura, etc.) que busquen el beneficio de los olvidados del sistema. La izquierda se juega su autenticidad en dignificar la sangre de los Mártires y de hacer de los pobres sujetos y objeto de su praxis política.

3. Ética de un Izquierdista.

En este apartado procuraré abordar de una forma muy generalizada la unión intima que existe entre un Izquierdista y un Cristianismo que buscan la construcción de una sociedad más justa. La pregunta fundamental seria: ¿Jesús de Nazaret, tiene algo que decir a la praxis política de izquierda? Con esta pregunta intentaré dilucidar la unión intima entre un izquierdista y un cristiano. Ese hilo unificador lo llamaré “ética de Izquierda”.

Para entender el mensaje político de Jesús de Nazaret hay que partir del aspecto cultural del pueblo Judío. En tiempos de Jesús la política estaba íntimamente enlazada con la Religión, se puede hablar que existía una Teocracia. Palestina estaba en tiempos de Jesús dominada por un poder Imperial extranjero en este caso Roma y también estaba siendo regida por un poder Religioso, en este caso el Judaísmo. “En la época de Jesús, se vivía, pues, en el Imperio romano y en el Segundo Templo de Jerusalén, hasta donde conservaba alguna autonomía respecto del Imperio, lo que los estudiosos modernos de la política y la religión han conceptualizado como una teocracia, siguiendo a un antiguo pionero, el historiador del tiempo de Pablo de Tarso, Flavio Josefo, que definió así el poder legislado por Moisés. En aquel tipo de estado el poder era ejercido directamente por Dios o los dioses” (6).

Podemos afirmar que la dominación del pueblo Judío se daba en dos vertientes: lo político y lo religioso.
Pero, ante esta realidad, ¿cómo reacciono Jesús? Pues todos sabemos que “Jesús de Nazaret rechazó, según los Evangelios Sinópticos, el poder sobre los reinos de este mundo”(7) pero sabemos que el mensaje de Jesús tiene implicaciones políticas, en palabras de Karl Rahner: “El Reino de Dios sólo viene para aquellos que construyen el reino venidero de la tierra”(8) “Se trata, pues, en la construcción del reino de la tierra, de algo que claramente tiene que ver con la política”(9).
Si e Jesús no pretendió poder político, pero si predico un mensaje con implicaciones políticas, tenemos que tener claro que el mensaje político de Jesús es: “Pienso que es la revolución en la imagen del Dios del judaísmo; la recuperación y profundización verdadera de la imagen del Dios de Israel, que no legitima la injusticia, que no legitima el abandono de los pobres, y que no pone el sentido de la vida ni en las riquezas ni en el poder dominador ni en el cumplimiento de la ley por encima del valor de las personas”(10) de dicha afirmación, podemos sacar el talante ético de un Izquierdista. Para ser de Izquierda se tiene que ser un ser humano que no legitima la Injusticia bajo ninguna de sus formas, no puede vivir a espaladas de la realidad de los pobres y que no pone el sentido de la vida en el poder y el dinero.

Serias afirmaciones para ser de Izquierda, se puede resumir en una frase muy englobadora: “para ser de izquierdas hay que vencerse uno mismo”. Hay que ser coherentes en todo, no puedo ser de Izquierdas y utilizar vehículos y cosas de lujo, sabiendo que el pueblo pobre que me eligió para gobernar para ellos, viven en la miseria. No puedo ser de Izquierdas si vivo alejado de la realidad de los pobres y mucho menos si cuando gusto del poder político, pierdo mi capacidad de sentir el dolor del otro. Difícil tarea verdad, vencer mi propio egoísmo, solo así no seré un opresor, injusto y represor vestido con camisa de Izquierda.

Y se ve en Jesús de Nazaret un ejemplo claro de cómo vencer nuestro egoísmo, el “Cristianismo Auténtico en clave Liberadora”(11) como tradición religiosa, puede propiciar esa Mística que falta muchas veces a nuestros líderes de Izquierda. Jesús nunca se aparto de su gente sencilla y campesina, siempre fue en ella donde dirigió su mensaje (primer irrenunciable); Jesús nunca pretendió llegar al poder y entronizarse en él, es más siempre quiso ser el servidor de todos (segundo irrenunciable); Jesús nuca gusto de los beneficios que le traía su misión, siempre buscaba el bien para todos(tercer irrenunciable); Jesús siempre denuncio el que los ricos tueviran hasta de sobra a la par de los pobres, recordemos la parábola de “Lázaro y el Rico” (cuarto irrenunciable); Jesús no solo recordaba a los caídos, los profetas, sino también el mismo fue uno de ellos(quinto irrenunciable); Jesús nunca perdió el horizonte de su misión, siempre fueron los pobres su razón de ser, son ellos los destinatarios de su mensaje (sexto irrenunciable).

Pero que tenia Jesús que posiblemente a los lideres de Izquierda les falta: “Humildad y Apertura ante la Trascendencia” solo un creyente es capaz de vencerse a si mismo y cargar con esa pesada cruz de ser Hombre para los demás. Eso es ser de Izquierdas, un humanista que piensa en los pobres, y ve en ellos la fuente de inspiración de su lucha, por tanto sabemos que es Izquierdista, aquel que se venció a si mismo y lucha por la igualdad de todo el genero humano.


NOTAS:
(1) FMLN: Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.

(2) Cfr. Juan Hernández Pico. Tema 8, Tercera Parte, Cátedra: “Análisis socio-teológico de la realidad Latinoamericana”, Maestría en Teología Latinoamericana. UCA, El Salvador, 2012. Pág. 6.

(3) ARENA: Alianza Republicana Nacionalista.

(4) Limbo Político: Praxis política no definible ideológicamente, ni derecha, ni izquierda, tampoco me refiero a una alternativa democrática o tercera vía. Solamente es una forma de ejercer la política pública, sin base ideológica.

(5) ANEP: Asociación Nacional de la Empresa Privada.
(6)  Cfr. Juan Hernández Pico. Tema 3, Segunda Parte, Cátedra: “Análisis socio-teológico de la realidad Latinoamericana”, Maestría en Teología Latinoamericana. UCA, El Salvador, 2012. Pág. 2.

(7)  Idem. Pág. 3.

(8)  Rahner, Karl, “Christlicher Humanismus”, en Schriften zur Theologie VIII, Einsiedeln Zurich Köln, Benziger Verlag, 1967, p. 256; citado en español en Vorgrimler, Herbert, Karl Rahner. Experiencia de Dios en su vida y en su pensamiento, Santander, Sal Terrae, 2004, p. 331

(9) Cfr. Juan Hernández Pico. Tema 3, Segunda Parte, Cátedra: “Análisis socio-teológico de la realidad Latinoamericana”, Maestría en Teología Latinoamericana. UCA, El Salvador, 2012. Pág. 7.

(10) Idem. Pág. 10.

(11) Pienso en el Cristianismo concebido y vivido por la Iglesia Latinoamericana, en su concreto el que se inspira en la Teología de la Liberación.



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jueves, 17 de mayo de 2012

Sumak Kawsay y Reino de Dios (José María Vigil)


Compartimos el siguiente artículo tomado de la Agenda Latioaméricana 2012, para unirnos solidariamente a la lucha de nuestros hermanos indígenas. Porque sus "gozos y esperanzas, alegrías y angustías" deben ser las nuestras. 
La u-topía del reino no es propiedad privada de nadie. Reconocer que ya existían expresiones de ese deseo de un mundo mejor en nuestros pueblos, es reconocer la historicidad de Dios, del Dios que se encarna en la humanidad y en lo más humano de ella. Y "el verbo se hizo indio"... para seguir habitando entre nosotros... 

¿Qué dice el «Sumak Kawsay» indígena al «Reino de Dios» de Jesús de Nazaret?

Sumak Kawsay (SK) es una utopía indígena, con diversos nombres y matices en las diferentes lenguas y culturas de Abya Yala, que en los últimos años viene adquiriendo un rostro y un peso nuevo en la conciencia latinoamericana, porque está siendo propuesta con nueva fuerza al Continente por parte de los pueblos indígenas, reivindicándola como su aportación propia a la construcción de la sociedad que todos deseamos.
Jesús de Nazaret también hizo su propuesta, la utopía del Reino de Dios (RD), la que sus seguidores hemos hecho nuestra en el cristianismo liberador. Los cristianos latinoamericanos no estábamos acostumbra-dos a habérnoslas con otra utopía que la de Jesús. ¿Cómo encajar ahora la presencia de la utopía indígena del SK? ¿Podemos habérnoslas con las dos utopías?
Algunos dicen que los cristianos/as sólo podemos atender una utopía, la de Jesús, que ninguna otra merecería nuestra atención. Otros dicen que la propuesta de Jesús es completa y no podría ser enriquecida por ninguna otra... ¿Son combinables las dos utopías? ¿O son tal vez la misma?
¿Sólo la Utopía de Jesús, el Reino de Dios?
Hay que recordar ante todo que la utopía de Jesús no fue una invención suya... Él tomó la idea y la expresión RD de la utopía que los profetas venían anunciando y proclamando hacía varios siglos. Jesús no pretendió ser original; asumió la utopía de su pueblo, quedándose con lo mejor de la misma.
Por otra parte, tal como el cristianismo la ha asumido, la utopía de Jesús, el RD, no tiene un contenido perfectamente definido, ni es un paquete cerrado... Más bien, como «u-topía» (sin lugar) que es, es una aspiración profunda, un horizonte ideal en el que siempre se explicitan nuevos sueños...
Más aún: no es que sólo el cristianismo sea utópico; otras muchas culturas y pueblos lo han sido, y lo son. En realidad, el cristianismo, durante la mayor parte de su historia, perdió su dimensión -histórico--utópica, al convertirse en religión de diferentes imperios, nada amigos de utopías sociales transformadoras... De hecho, el cristianismo liberador, el de la teología y la espiritualidad de la liberación, representa una recuperación histórica del «movimiento de Jesús», lo que él realmente inspiró, una apasionada búsqueda histórico-utópica no de «otro mundo», sino de este mismo, pero introducido totalmente en el sueño de Dios y de los seres humanos mismos...
Muchos pueblos -quizá todos, de alguna -manera- viven la nostalgia de un «otro mundo» al que se sienten convocados por una fuerza misteriosa que los lleva a todos a converger en la búsqueda del Bien... Todo corazón humano sueña con la utopía, con el amor pleno, con el Bien...
¿Dónde encontrar ese mundo? ¿Cómo dar rostro concreto a esa utopía? Jesús no dio una «definición» de RD. Un adagio teológico tradicional nos lo pone más fácil: ubi bonum, ibi regnum, «donde está el bien, allí está el Reino». ¿Qué es esa utopía del RD con la que soñamos? No sería otra cosa que... «la suma de todos los bienes, sin mezcla de mal alguno». Todos los seres humanos, todos los pueblos han soñado y sueñan con el Bien, con el Bien mayor, y con la Vida, la Vida en plenitud, imaginada de una u otra forma.
En realidad, la Utopía humana nunca podrá ser definida, porque en ese momento quedaría limitada, y paralizada. Conforme avanzamos en el camino de la historia el horizonte utópico se va alejando, desvelando nuevos paisajes, nuevas lagunas a ser rellenadas, exigencias renovadas para la consecución del Bien y de la Vida en plenitud. En ese intento de concretar la utopía global de la humanidad en cada momento histórico, ¿no cabrán todos los aportes, los antiguos y los nuevos, los de unos y los de otros? ¿Será que la Utopía es una originalidad que los cristianos podemos reivindicar en exclusiva?
Si no creemos ya que haya «pueblos elegidos», ni pueblos «dejados de la mano de Dios», sino que el Misterio de la Realidad Última se comunica con todos ellos, a su manera, desde las limitaciones y las posibilidades de cada cultura, bien podemos admitir que:
- todos los pueblos pueden aportar su gracia, su búsqueda, su inspiración, su intuición de la Utopía,
- nosotros mismos tenemos límites, y sobre todo incoherencias y contradicciones -como cualquier cultu-ra, como toda realidad humana-. Entonces, la actitud más correcta sería apertura de corazón, la escucha de todas las aportaciones que buscan el Bien y la Vida plenos, acogiéndolas como venidas de la misma única fuente que a todos nos inspira. Al final descubrimos que todos los diálogos sobre la Utopía, no sólo nos enriquecen y nos confrontan, sino que convergen con las aspiraciones profundas de todo ser humano.
Qué dice el Sumak Kawsay al Reino de Dios
Con una actitud así, abierta, humilde y macroecuménica, será fácil dialogar, incluso «dejarse interpelar» por el SK. Veamos:
• RD y SK, en el fondo, de alguna manera, coinciden. Si la Utopía que anunció Jesús, por la que vivió y luchó, fue la Vida, y la Vida en abundancia (Jn 10,10), en plenitud, ¿qué otra cosa significa SK, el Buen Vivir, sino vivir en plena armonía con nosotros mismos, con la comunidad, con la Naturaleza y con el Misterio? Coincidencia de fondo, convergencia histórica, complementariedad inevitable...
• Al coincidir con el RD, el SK nos recuerda un elemento esencial que el cristianismo olvidó durante muchos siglos: que el RD no puede ser sólo para otro mundo, sino que se inicia y debe construirse ya en este mundo. El Buen Vivir Buen Convivir nos recuerdan a los seguidores de Jesús que el RD también es una utopía intrahistórica, y que se debe construir realizando y expandiendo el bien aquí: ubi bonum, etiam ubi bonum vivere... ibi regnum.
Demasiado tiempo estuvo el cristianismo histórico pensando que el RD sería un reino interior, espiritual, de las «almas», una realidad «sobre-natural» (y con frecuencia un tanto contra-natural, enemiga de las realidades naturales). Demasiado tiempo los cristianos vivieron obsesionados sólo por la vida después de la muerte, por el cielo o el infierno... El SK nos recuerda que también el RD se debe construir aquí, en esta vida antes de la muerte, en este mismo mundo.
• Tal vez, la mayor lección que SK nos da a los cristianos tiene que ver con la naturaleza. El cristianismo, que como ya reconocen muchos, ha sido «la religión más antropocéntrica» (Lynn White), ha vivido de espaldas a la naturaleza, ignorándola por una parte y, por otra, sometiéndola a una depredación inmisericorde. El SK nos recuerda que debemos superar ese «punto ciego ecológico» que de hecho el cristianismo ha sufrido en su historia.
Hará falta en primer lugar superar el antropocentrismo, o «especismo» (cfr. Pedro Ribeiro en esta misma Agenda, p. 222), por el que no hemos tenido ojos más que para el mundo humano, y liberar a la naturaleza del desencantamiento a que la hemos sometido con el antropocentrismo primero, y con el racionalismo cartesiano y el mecanicismo newtoniano después. Reencantar nuestra visión de la naturaleza, reconocerle su dimensión mistérica, y sobre todo, reconocernos parte de ella y necesitados de integración armoniosa y plena con su vida, es ya una «revelación» urgente que debemos agradecer al SK.
• El SK nos hace el inmenso favor de recordarnos y de denunciar la complicidad todavía no superada del cristianismo con el modelo occidental de comprensión del mundo, es decir, con el capitalismo, la injusticia sistémica, el desarrollismo, la minusvaloración de la naturaleza, la devastación de los recursos naturales... Son defectos graves, antiutópicos, antiecológicos, que no han caído del cielo, sino que han nacido dentro de la matriz cultural cristiana. Y están todavía ahí, consentidos por buena parte de la institución, y todavía bien instalados, hasta el extremo de poner en peligro la integridad del planeta sin que la sociedad «cristiana» sea capaz de despertar y frenar el desastre que se nos avecina. El SK nos recuerda que sin resistir al capitalismo y al modelo occidental depredador, el RD no quedaría realmente actualizado tal como Jesús lo anunciaría y practicaría hoy.
• Como utopía que es de pueblos hermanos que fueron oprimidos y sometidos, privados incluso del derecho a hacer su contribución peculiar a la sociedad humana con sus riquezas culturales y religiosas, la reivindicación actual que los pueblos indígenas hacen de su cosmovisión utópica no puede más que ser saludada con entusiasmo por los cristianos/as, como un signo de que Dios exaltó a los humildes, derribó lo que se había instalado en un trono opresor, y habló y sigue hablando por boca de muchos, especialmente de los pequeños.
• El SK debe ser para nosotros un llamado a la humildad, a la rectificación, y a una nueva actitud histórica y política. Y a la vez debemos hacer un aporte crítico a nuestros hermanos indígenas, que tratan de recuperar y reconstruir retrospectivamente su patrimonio tradicional utópico, pues también ellos pueden caer en la incoherencia y en la falta de testimonio.

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